EL PAZO

Situado sobre una pequeña colina y rodeado de lo que aún se conserva de los bosques de Cendoi y del Coto de Basadre, desde él se divisa una amplia y hermosa vista sobre el Valle del Ulla.

Pazo Eidián se erige en Lugar de Eidián, en el ayuntamiento pontevedrés de Agolada. Parece un lugar ideal para vivir y, desde luego, su fascinante historia da fe de ello. ¿Quieres conocerla?

SU HISTORIA

Corría el año 1586 cuando el rey Felipe II vendió la propiedad al Señor de los Cotos de Basadre, Ramil, Samil y Basadroa, un tal Jorge Varela de Boado. Hasta ese momento había sido propiedad del convento Sancti Spiritu, de Melide, antes propiedad de la Orden del Temple, que lo habían donado al Conde de Lemos.

Algunos años más tarde, el Coto cambiaría de manos y pasó a ser propiedad de don Diego de Lemos y Cardoniga, Señor de Amarante y, a comienzos del Siglo XVII, termina en manos de la familia López de Basadre, convirtiéndose en la casa solariega del escribano real D. Bartolomé.

Durante años fue casa de diversos señores, hijos y nietos del linaje de los López Basadre, hasta que en 1835, en el transcurso de la 1ª Guerra Carlista, siendo propiedad del ministro de Hacienda de Isabel II, don José Luis Ballesteros de Villagarcía de Arosa y orígenes de Dozón, fue acondicionado para transformarse en cuartel y emplazar el destacamento de tropas isabelinas que defendía la comarca de los soldados carlistas.

Los episodios documentados de enfrentamientos en los que participaron las tropas leales a Isabel II acantonadas en Pazo Eidián son numerosos. Entre ellos el registrado en el año 1837 en el Lugar de Baíña, en el que las tropas isabelinas hubieron de refugiarse en el pazo para repeler el ataque de los carlistas al mando de Ramos de Arzúa, que incluso llegó a incendiar los portalones de madera para acceder a la casa.

A mediados del Siglo XIX el pazo vuelve a cambiar de manos nuevamente y es vendido a la familia Pampín, de Melide. Según los escritos que figuran de esa época, como el nuevo propietario era ciego, el pazo pasa a ser conocido como «A casa do cego».
Finalmente, ya en el Siglo XXI, y tras pasar varios años abandonado, es adquirido para su rehabilitación como casa de turismo rural.

Las obras del pazo -cuyo abandono había causado un importante deterioro, sobre todo de las cubiertas, los muros exteriores y las edificaciones del patio interior- se acometen entre enero del año 2003 y mayo de 2004 bajo la dirección de los arquitectos Miguel Serrano y Carmen García y se abordan desde la premisa de la recuperación integral de tantos elementos originales de la edificación inicial como sea posible.

Los trabajos desarrollados fueron, por ello, sumamente respetuosos con la inicial construcción existente, utilizándose materiales propios de este tipo de edificaciones, recuperándose las piedras originales, que son limpiadas, enfoscadas y rejuntadas -en algún punto incluso con morteros de cal- o las tejas que quedaban en pie en el tejado y que fueron desmontadas, una a una, reutilizando todas aquellas que estaban en buenas condiciones. Se recuperaron la madera del portalón de entrada y los pilares del poche interior y también todas aquellas vigas y tablas de los suelos que se encontraban en buen estado.

SU DISTRIBUCIÓN

Al llegar al pazo, su muro exterior, construido de mampostería y sillería de granito, deja constancia de su antiguo uso como cuartel, lo que también se percibe al admirar las diferentes aspilleras y restos de almenas.

Tras el impresionante portalón de madera de la entrada, sobre el que se impone el escudo de armas de los López Basadre, se esconden diferentes construcciones en torno a un patio interior, construidas en diferentes etapas y fruto de las puntuales necesidades y usos de la casa en cada momento a lo largo de su historia.

EDIFICIO

La edificación consta de 12 habitaciones, con sus respectivos cuartos de baño, y dos salas de estar. De su interior destaca la hermosa lareira y los parladoiros de las ventanas, casi todas con sillares de cantería.

En un edificio anexo se han habilitado las dos suites de que consta el pazo: una en la planta baja y otra en la superior. Habitaciones muy amplias con magníficas vistas a la finca.

COMEDOR

El comedor de Pazo Eidián se encuentra ubicado en la antigua zona utilizada por los soldados para defender la casa y de ello dejan constancia las troneras que se abren a lo largo de los muros exteriores de la estancia.

Destaca el magnífico conjunto de las vigas de castaño originales que sustentan el tejado.

CAFETERÍA

La cafetería se encuentra en el antiguo lagar de la casa, que a lo largo del Siglo XX tuvo un uso principalmente agrario. Al ser la comarca rica en producción de manzanas los lugareños acudían al pazo a fabricar la sidra a cambio de ayudar a los señores de la casa con tareas. Esta construcción también albergaba el horno de leña, para cocer alimentos, y un pozo de agua.

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